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“No le pongan ahí a mi mamá”, así rogaba un pequeño a sus familiares, que trataban de poner a Margarita Ramos en un ataúd de color café. El niño ajeno a la cruda realidad, imploraba para que dejen a su joven mamá “descansar” en la cama de su pequeña habitación, donde había permanecido postrada el último año, a causa de un cáncer cervicouterino en etapa terminal.

Tenía 25 años y tres pequeños de 9, 7 y 3, que criaba junto a su pareja Benjamín Pari de 34. Ambos de escasos recursos, desde hace varios años cuidaban un cuarto en la zona de San Miguel de Alpacoma en El Alto, donde formaron su hogar. Ella era vendedora ambulante de calzas que ofrecía en diferentes ferias de esa urbe, mientras que su esposo se dedicaba a la construcción.

La vida de esa familia humilde se transformó cuando se enteraron que la joven mamá tenía cáncer de cuello uterino avanzado. “No se puede hacer nada”, le dijeron los médicos, pero aferrado a su fe, Benjamín decidió hacer lo posible para salvar “al amor de su vida”.

Así la familia inició una lucha por el acceso a un tratamiento en hospitales públicos, pero la burocracia, falta de especialistas y, sobretodo, dinero, apagaron el esfuerzo. La joven perdió su batalla contra la enfermedad el pasado 27 de mayo, Día de la Madre Boliviana. Dejó a tres menores en la orfandad.

Cáncer en Bolivia

La muerte de Margarita no es la única en el país, ni la primera, ni última que deja hijos huérfanos a causa del cáncer. De acuerdo con datos oficiales, el cáncer cervicouterino es la principal causa de enfermedad y muerte en mujeres en edad fértil.

Cada día, entre cuatro y cinco mujeres mueren al día a raíz de este mal; lo que representa una de las más altas tasas de incidencia y mortalidad a nivel mundial y la más alta de América Latina, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si bien el cáncer de cuello uterino es el más mortal para las bolivianas, también están el de mama y vesícula. En el caso de los hombres, el de próstata, estómago, pulmón y colón, según la responsable de Lucha Contra el Cáncer del Ministerio de Salud, Sdenka Maury.

De acuerdo con la profesional, en el territorio nacional en los últimos cuatro años hubo un incremento del 20% del cáncer; empero, informó que esos datos serán revelados en el “Nuevo Perfil de Cáncer de Bolivia”, que es un registro de información sobre la enfermedad y comenzó a elaborarse en septiembre pasado y se prevé que su presentación esté lista para fines de este junio.

“Ha iniciado en septiembre y se está terminando de procesar la información que fue recolectada a nivel nacional. A fines de junio vamos a presentar el perfil del cáncer en el país con los últimos datos de cuatro años”, afirmó a ANF.

Según datos del Ministerio de salud, en Bolivia cada año aparecen 11 mil nuevos casos de cáncer, de los cuales 7.500 afectan a las mujeres. De esta cifra entre el 24% y 25% corresponden al cáncer de cérvix y un 16 a 17% están relacionados al cáncer de mama, que hace ya varios años se ha posicionado como la segunda causa de muerte entre las mujeres.

Maury comentó que el aumento de cáncer de cérvix o cervicouterino se debe a que las mujeres no realizan exámenes preventivos como el Papanicolau, para detectar a tiempo la enfermedad. Recordó que el Gobierno realiza los análisis de manera gratuita y, además, impulsa la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH).

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda aplicar esta vacuna a las niñas de nueve a 14 años para crear un futuro sin cáncer cervicouterino, el tercero más frecuente entre las mujeres de América Latina y el Caribe, pero uno de los que se pueden prevenir.

Una enfermedad muy cara

Cuando un paciente se entera que tiene cáncer su mundo cambia porque lo primero que piensa es en la muerte o que no tiene solución. Sin embargo, la ciencia y tecnología han avanzado para tratar este tipo de males con diferentes tipos de tratamientos, pero los altos costos son una barrera para aquellos enfermos que llegan del área rural o áreas periurbanas de la ciudad paceña.

Las familias, en su intento de salvar la vida de sus queridos, terminan vendiendo propiedades, vehículos, o buscan préstamos en entidades financieras. En el caso de pacientes del campo, ofrecen sus ganados y cultivos, que en su mayoría son único sustento.

De acuerdo con los testimonios de pacientes del Hospital de Clínicas para iniciar el tratamiento, lo primero que los médicos piden a un enfermo son análisis de sangre, orina, radiografías, tomografías y, en algunos casos, biopsias que cuestan alrededor de Bs 1.500 a 3.600. Sin contar el “honorario” de los médicos que es otro monto que deben erogar.

Cuando los resultados están “listos”, el galeno oncólogo determina qué tipo de tratamiento debe seguir el paciente, ya sea quimioterapia, radioterapia, braquiterapia o cirugía. Por ejemplo, el primero por sesión cuesta entre Bs 3.500 y 5.000; el segundo, unas 15 sesiones está por encima de los Bs 21.000. La cirugía de mama tiene un valor de más de Bs 15.000 y la internación significa otro pago.

Pero si esos tratamientos no funcionan en los pacientes, los doctores recomiendan medicamentos paliativos para controlar el dolor. Sus costos también son elevados desde Bs 5.000 (quimioterapia y radioterapia paliativa). Y otros fármacos como morfina, metadona que tienen costos elevados entre Bs 15, 20, 4.50 la unidad. Por ejemplo, Margarita Ramos, una víctima del cáncer, usaba 150 tabletas de morfina al mes y 12 de metadona al día.

Los enfermos oncológicos reciben radioterapias y braquiterapia gratuitas desde el pasado año, luego de que los pacientes protagonizarán una larga batalla y movilizaciones que obligó al Gobierno a aprobar el Decreto Supremo 3704, que determina cubrir los gastos de radioterapia para pacientes con cáncer de escasos recursos.

Según datos del Ministerio de Salud obtenidos por ANF, a la fecha 321 enfermos del país se beneficiaron de las radioterapias gratuitas, 143 concluyeron su tratamiento, 68 continúan en sesiones, 23 está programados y un promedio de 87 están en lista de espera.

La responsable de Lucha Contra el Cáncer del Ministerio de Salud, Sdenka Maury, explicó que, del total de beneficiarios, el 80% son mujeres y el 20%, varones y tienen edades entre los 16 y 59 años. La mayoría es de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca.

Los tipos de cáncer que más fueron atendidos son cervicouterino, mama, cavidad oral, de ojo, tumores del sistema nervioso o cerebro y próstata.

Sin embargo, los pacientes denunciaron que, para acceder a este beneficio, esperan entre uno y dos meses. La demora, principalmente, es por trámites burocráticos que debe cumplir. Uno de los más morosos para los enfermos es el peregrinaje que hacen por al menos 10 instituciones, entre ellos las cajas de salud, para acreditar que no tienen un seguro de salud, informó, a ANF, la secretaria de Fiscalización de la Asociación de Personas con Cáncer, Susana Zuazo.

“Los pacientes para beneficiarse de las radioterapias deben recorrer nueve instituciones para acreditar que no tienen seguro de salud, pero si, es una persona de la tercera edad debe acudir a otra institución, en total son 10 lugares diferentes”, dijo.

Zuazo contó que, en ese afán, los pacientes pierden tiempo valioso para su tratamiento e incluso, algunos que llegan del interior del país o las áreas rurales se pierden en ese recorrido porque no conocen las calles paceñas. E, incluso, algunos enfermos ponen en riesgo su vida, porque no tienen familiares que puedan apoyarlos con las visitas a las instituciones.

Consultada por ese tema, Maury afirmó que ya se corrigió ese procedimiento para aquellos pacientes que lleguen del interior del país y las áreas rurales y reveló que personal de esa cartera de Estado apoya y agiliza el trámite para los enfermos críticos.

“Estamos apoyando con personal de Trabajo Social del Ministerio. Cuando el enfermo no puede ir, nosotros hacemos ese trámite”, aseguró.

Falta de especialistas y albergues

En el país no hay muchos especialistas oncólogos, sobre todo en los hospitales públicos. De los nueve departamentos, solo La Paz, Santa Cruz y Cochabamba cuenta con centros especializados para atender a los enfermos, según la presidenta de la Asociación de Personas con Cáncer, Rosario Calle. Ese aspecto hace que pacientes de otras regiones lleguen hasta la sede de Gobierno en busca de cura para su mal.

En Oncología del Hospital de Clínicas, solo existe una radioterapeuta oncóloga que se encarga de hacer las transferencias para que el paciente reciba la radioterapia gratuita.

Para los enfermos que llegan del interior o el área rural, no hay un albergue que los acoja mientras dure su tratamiento en la sede de Gobierno. Esa es una preocupación para la Asociación de Personas con Cáncer, pero según su presidenta, la ministra de Salud, Gabriela Montaño, se comprometió habilitar la infraestructura, ubicada en El Alto, desde el 5 de junio.

“Desde que hay radioterapias gratuitas, hay harta gente que llega buscando curarse, si antes no lo hacía era por los costos. Tenemos la palabra de la primera autoridad, el compromiso es hasta el 5 de junio”, agregó.

Otro de los pedidos es una ambulancia y un vehículo para el equipo de cuidados paliativos. “Muchos hermanos por el traqueteo de venir desde El Alto o lugares lejanos, siente dolor. Otros no pueden pagar los costos de pasajes, por eso hemos pedido ambulancias y movilidad para el equipo de cuidados paliativos para que hagan visitas domiciliarias”, relató.

Desde noviembre del 2017, los pacientes no solo tuvieron que lidiar con sus dolores ni la burocracia del hospital, sino también protagonizaron marchas y huelgas de hambre porque la Unidad de Radioterapia suspendió los tratamientos por fallas en los equipos y falta de especialistas. En ese caso hubo personas que esperaron tratamiento por más de siete meses; algunos ya perdieron la batalla.

Pero el drama contra el cáncer empeoró cuando se descubrió que los pacientes eran engañados por algunos médicos que cobraban por un servicio inexistente en esa unidad.

Actualmente, la especialidad de Radioterapia sigue cerrada y el Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz planea que el servicio se reanude una vez que se instale el nuevo acelerador lineal que adquirió para esa unidad. Pero, primero tiene que trasladar la máquina de cobalto con la que se atendía a los enfermos, hasta ahora ese tema sigue en proceso.

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